El presidente Moon Jae-in ha prometido una importante expansión del empleo a través del sector público. Sin embargo, dado que esto implicaría el uso de fondos públicos, su contribución al círculo virtuoso de la economía sería mínima. La creación de empleo debería ser responsabilidad primordial de las empresas, y esto debe ir acompañado de una economía revitalizada que las respalde. Además, la era de la Cuarta Revolución Industrial exige un nuevo paradigma, y se requiere un pensamiento innovador para la creación de empleo. Como ejemplo, propongo la construcción de un túnel submarino entre Corea y Japón.
La construcción del Túnel Corea-Japón generará sin duda una cantidad astronómica de empleos. Según el Instituto de Desarrollo de Busan, se prevé que el impacto económico en Corea del Sur alcance los 54 billones de wones (54 mil millones de dólares), incluyendo 13 billones de wones (13 mil millones de dólares) en la industria de la construcción, 13 billones de wones en materiales de construcción, 4 billones de wones (4 mil millones de dólares) en comercio mayorista, minorista y servicios, 4 billones de wones (4 mil millones de dólares) en cuero y productos químicos, y 1 billón de wones (1 mil millones de dólares) en maquinaria industrial. Además, se espera la creación de 450.000 puestos de trabajo. En 2020, la industria de la construcción posicionó al Túnel Corea-Japón como el principal proyecto con altas expectativas de generar beneficios significativos, seguido por el Túnel Corea-China y, en tercer lugar, el Proyecto Saemangeum (un proyecto de recuperación de tierras en la provincia de Jeolla del Norte).
El túnel Corea-Japón también tendrá importantes efectos secundarios. En primer lugar, establecerá una red de infraestructura en el noreste de Asia, que se espera que impulse el comercio en la región al unir a Corea, China y Japón. Sin embargo, el túnel Corea-Japón no servirá como base para la expansión de Japón en el continente, como algunos temen. Más bien, será un catalizador clave para transformar la península coreana en un centro de transporte para Eurasia. También tendrá un impacto significativo en Japón, con una población de 120 millones, al integrarse a la demanda interna. No podemos permitirnos permanecer atrapados en una mentalidad cerrada y derrotista. Para que Corea se convierta en un centro neurálgico, necesita aprovechar oportunidades, y el túnel Corea-Japón es una de ellas. Dar este primer paso hacia el futuro se considerará un logro importante para la administración actual.
Park Seong-yeol (Miembro del Comité Asesor, Fundación Túnel de la Paz Mundial)
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Chosun Ilbo (coreano)
Chosun Ilbo Edición japonesa